Por diversos motivos me he encontrado ultimamente viendo películas de Clint Eastwood, aquello me ocurrió con esta historia que es bastante más antigua que la de El sustituto, y un verdadero dramon siendo honestos.
Debo admitir primero que jamás tuve la intención de ver esta película si no que casi fuí forzada por las circunstancias, a veces mi ánimo no se halla para los dramas y supe desde el principio que sería uno de esos, bueno ya tuve bastante con El sustituto, Río místico, Un mundo perfecto, pero no se puede negar que todas son películas grandiosas y que su director si sabe como hacer un drama sin caer en el lagrimon facil y eso termina siempre por convencerme.
Los puentes de Madison puede que no sea, en mi opinión, lo mejor de su filmografía pero si es una película envolvente, a mi me supo atrapar de principio

a fin.
La película empieza en el presente cuando los hijos de Francesca (Meryl Streep) se reunen para hacer los arreglos para el entierro de su madre, sin embargo en la apertura del testamento encuentran una carta que les revela un affaire vivido por su madre cuando todavía eran unos niños, viajamos hacía el pasado en los años sesenta y conocemos a Francesca, una italiana radicada en Iowa, que renunció a todo por su familia pero su vida rutinaria y sus deberes de madre y esposa no le permiten ser completamente feliz.
Cuando sus hijos y esposo se marchan por unos dias a una feria en un pueblo vecino conoce a Robert Kincaid (Clint Eastwood), un fotografo de National Geographic, quien realizaba un reportaje sobre los puentes de Madison y llega a su puerta a pedir orientación.
Así por una sencilla casualidad se conocen estos dos personajes muy diferentes pero que de algún modo se complementan, mientras Francesa busca un escape, una manera de sentirse viva nuevamente, Robert llega siendo un espíritu libre que vive la vida a su manera siempre en camino hacia donde desea y que encuentra finalmente un refugio en Francesca.
En tan solo cuatro dias de conocerse pronte se descubren enamorados con una pasión increible aun cuando ambos tienen ya una vida construida.
Así Francesca debe decidir si seguir a la persona que ama o quedarse para no romperle el corazón a su familia aunque destrozada Francesca sabe que nunca podrá abandonar a quienes ama y decide dejar ir al amor.
Aqui viene una de las mejores escenas que he visto en mucho tiempo, realmente me conmovio y me dejó mucho que pensar en estos dias. Francesca viaja en el auto con su marido hay una lluvia torrencial en el pueblo, el auto de Robert los adelanta situando justo delante a ellos, la luz de semaforo en rojo y Robert espera a Francesca, la luz cambia está en verde pero el sigue esperando, Francesca duda pone su mano en en la puerta, no se decide. Robert avanza y se va, Francesca rompe a llorar.
Sin ninguna palabra de por medio somos testigos del sufrimiento interno de ambos personajes, y Meryl Streep nos demuestra una vez más la maravillosa actriz que es. Para mí es la escena que más me gusto de la película, no hubo juramentos de amor, ni abrazos en esta despedida, no fue necesario porque el amor que sienten el uno por el otro y el dolor que les ocasiona la despedida está presente en cada uno de sus gestos, está escrito en sus rostros.
Finalmente sólo puedo concluir con las palabras de Francesca donde resume el cambio operada en si misma tras su encuentro con Robert:
"And in that moment, everything I knew to be true about myself up until then was gone. I was acting like another woman, yet I was more myself than ever before".
(Y en ese momento, todo lo que creí cierto acerca de mí se fue. Estaba actuando como otra mujer y aun así era más yo misma que nunca).